S. Freud. Análisis terminable e interminable. 

“Cuando digo que todas esas son ilusiones, tengo que deslindar el significado del término. Una ilusión no es lo mismo que un error; tampoco es necesariamente un error. La opinión de Aristóteles de que la sabandija se criaba en la suciedad, que el pueblo ignorante sustenta todavía hoy, era un error, lo mismo que la de los médicos de una generación anterior según la cual la tabes dorsalis era consecuencia de los excesos sexuales. Sería desatinado llamar ilusiones a estos errores. En cambio fue una ilusión de Colón, la de haber descubierto una nueva vía marítima hacia las Indias. Es por demás evidente la participación de su deseo de ese error. Puede calificarse de ilusión la tesis de ciertos nacionalistas, para quienes los indogermanos serían la única raza apta para la cultura, así como la creencia –sólo destruida por el psicoanálisis- de que el niño carecería de sexualidad. Lo característico de la ilusión es que siempre deriva de deseos humanos: en este aspecto se aproxima a la idea delirante de la psiquiatría, si bien tampoco se identifica con ella, aun si prescindimos del complejo edificio de la idea delirante. Destacamos como lo esencial en esta última su contradicción con la realidad efectiva; en cambio, la ilusión no necesariamente es falsa, vale decir, irrealizable o contradictoria con la realidad”

 

S. Freud- Análisis terminable e interminable.