Mª del Valle Vega Bellido. La Discapacidad Intelectual: una mirada desde la Psicoterapia Psicoanalítica

Jornadas abiertas “Psicoanálisis y Universidad” 27-4-2017

Quiero compartir  el encuentro que estoy experimentando con sujetos con discapacidad intelectual, en concreto con discapacidad intelectual moderada (CI 40-70). Se caracterizan por una insuficiencia en el desarrollo cognitivo, social, de la comunicación y sensorio motriz, y como consecuencia necesitan distintos niveles de apoyo. Habitualmente las expectativas psicosociales de estos pacientes se centran en que en la adquisición destrezas  para su propio cuidado personal, habilidades sociales y   formación laboral. En la mayoría de los casos son capaces de realizar trabajos  cualificados o semicualificados, siempre con algún grado de supervisión.

En los últimos años, la adquisición de conductas adaptativas se ha priorizado frente a otras cuestiones, como criterio de autonomía e independencia del sujeto con discapacidad intelectual. A pesar de que se ha observado que estas prioridades fomentan la posición de objetos sobre-adaptados y esteriotipados. Este enfoque sigue vigente, probablemente porque aguanta bien la desmentida de la discapacidad, pero con el coste de negar al sujeto.

Algunos de los efectos  que ocasiona equiparar el universo de la discapacidad son manifestados con malestares físicos, corporales, psicomotrices, y  síntomas como la depresión, obesidad, anorexia, insomnio, pánico, autoagresión, bulimia, estrés aislamiento, graves inhibiciones y compulsiones entre otros. Privados de la libertad de ser diferentes, exigidos por actuar como los “normales”, se empobrece la expresión subjetiva de la fantasía, se limita la riqueza de la experiencia, y por tanto poder preguntarse acerca de su identidad.

Para ello hay que detenerse en qué articulación de lo corporal y psíquico tenemos delante.  Profundizar en la apertura del lo imaginario como posibilidad de lograr una posición subjetiva en personas con discapacidad intelectual es una alternativa porque es precisamente en los movimientos imaginarios donde se articula lo corporal con lo psíquico, y más en el ámbito del déficit orgánico, ya que es éste registro el que permite crear un espacio intrapsíquico  y vivenciar encuentros y desencuentros, y así  pensarse.

Desde un enfoque psicoanalítico, la discapacidad adquiere una perspectiva dinámica que permite indagar  sobre la singularidad del sujeto, entendiendo a éste como un sujeto activo, donde él mismo en forma inconsciente asigna un sentido tanto consigo mismo como con el Otro y su entorno. Esto ilustra hasta qué punto la inteligencia no es cuantitativa, así como tampoco equivale a una adaptación. Las patologías que se despliegan en la discapacidad nombra una determinada relación con el Otro.

Otros autores apuntan más concretamente que la discapacidad intelectual es el señuelo mismo  mediante el cual el sujeto se hace débil para conservar intacto al Otro como verdad, de la que se convierte en su siervo.

 Desde la Psicoterapia Grupal abre nuevos caminos para el trabajo terapéutico con personas con discapacidad porque se empodera la diferencia, se puede establecer límites estructurantes, que posibiliten posiciones subjetivas más autónomas.

Resumiendo: Desde la visión psicoanalítica se entiende que no hay inferencias estables entre las causas y los efectos sintomatológicos en la determinación de un diagnóstico, ya que la causalidad psíquica responde a una dinámica inconsciente, es decir al proceso primario. En el ámbito de   la discapacidad esta falta aparente de correspondencias entre las causas y los síntomas es  aún más desconcertante.

La problemática en la discapacidad se juega, y en ocasiones queda detenida, en la articulación de lo corporal y lo psíquico, ésta siempre señalada por el rechazo que genera la frustración parental, dejando siempre al sujeto con discapacidad en la encrucijada acerca de su identidad constitutiva. Sin embargo esto no quiere decir que no pueda construirla.

Por ello la valoración diagnóstica tiene que ir más allá, en un espacio intersubjetivo ordenado habitualmente por la palabra; en este campo se podría pensar que vendría ordenado también por el acting out.  A lo largo de la vida de la mayoría de los sujetos con discapacidad intelectual, el espacio del deseo les ha sido ocupado, obstruido, interceptado, y   la única manera que han encontrado para demandar ese espacio de su deseo es a través de acting out, aunque la mayoría de las veces son entendidos como transgresiones por lo que se vuelve limitar el despliegue del deseo.

Mª del Valle Vega Bellido

Antigua alumna del Máster, de la promoción 2013-2015.

Trabaja en el ámbito privado y en la Fundación Cal Pau dedicada a la atención de personas adultas con discapacidad intelectual