El individua sano. D. W. Winnicott

“Normal” (Healthy) y “sano” (Sanity) son palabras que usamos al hablar de la gente, y es probable que sepamos lo que queremos decir. De vez en cuando puede ser útil que tratemos de explicar lo que queremos decir, a riesgo de decir cosas obvias y de descubrir que no conocemos la respuesta. De cualquier modo, nuestro punto de vista cambia con el paso de las décadas, y una explicación que nos parecía correcta en los años cuarenta puede no convenirnos en los años sesenta. No me propongo comenzar citando lo que han dicho otros autores que se ocuparon del tema. Permítaseme aclarar sin más preámbulo que la mayor parte de mis conceptos se basan en los de Freud. Espero no caer en el error de suponer que un individuo puede ser evaluado sin tomar en consideración el lugar que ocupa en la sociedad. La madurez del individuo implica un movimiento hacia la independencia, pero la independencia no existe. No sería saludable que un individuo fuera tan retraído como para sentirse independiente e invulnerable. Si hay alguien con esas características, sin duda es dependiente. Dependiente de una enfermera psiquiátrica o de su familia. Sin embargo, me ocuparé del concepto de la salud del individuo porque la salud social depende de la salud individual, dado que la sociedad no es sino una multiplicación masiva de personas. La sociedad no puede ir más allá del común denominador de la salud individual, y en realidad ni siquiera puede alcanzarlo, ya que debe soportar la carga de sus miembros enfermos.

(…)

Conferencia pronunciada en la División de Psicoterapia y Psiquiatría Social de la Real Asociación Médico-Psicológica, 8 de marzo de 1967 

D. W. Winnicott