GERARDO GUTIÉRREZ. UN ACERCAMIENTO PSICOANALÍTICO A LOS CUENTOS POPULARES (III)

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Metodología de análisis

Cómo, bajo qué condiciones y enfrentando qué tipo de problemas, nos acercaremos a los cuentos populares:

Cuando analizamos un cuento creo que lo que nos proponemos es indagar acerca de qué recibirá el receptor del cuento.

Pues bien, desde el psicoanálisis nada podemos saber de lo que se desliza en cada receptor del cuento. En realidad él, y sólo él, es el que interpreta, en silencio y sin saberlo, lo que los cuentos le dicen. Todo oyente o lector es un intérprete.

Nosotros pretendemos saber algo de lo que el cuento “le dice” al sujeto. Siempre en términos generales e hipotéticos (¿qué tipo de cosas podría “decirle” el cuento al lector? ¿qué tipo de preguntas le suscitaría? ¿en qué parcelas del desear humano?)

Para ello, nos ponemos en el lugar del oyente o lector, pero intentando ser conscientes de nuestro análisis y de nuestra interpretación del texto (¿qué nos dice el cuento contándonos lo que nos cuenta?)

Ciertamente no tengo seguridad de que coincidan mi interpretación y la de un receptor dado; cada intérprete puede llegar a metas diferentes, de la misma manera que cada analista, en función de ciertas variables (la transferencia por ejemplo) puede llegar a análisis diferentes. Esto es cierto.

Pero también es verdad que determinado nivel de generalización y coincidencia es posible. Que los análisis sean experiencias intersubjetivas singulares no quiere decir que sean inextensibles e intransmisibles. Hay algo que se puede intentar generalizar. Y algo así podría decirse del tipo de análisis que nos ocupa ahora.

Un comentario importante al respecto, siguiendo la estela de Susan Sontag en En contra de la interpretación:

Ciertas obras de arte (sea lo que sea eso) nos angustian y es por eso que tenemos que interpretarlas, como una manera de “domesticarlas”.

Ciertos cuentos producen malestar y es necesario proceder a interpretarlos.

Pero no se trata de eso. La interpretación, el análisis, no debería tratar de desmantelarlos, de quitarles el veneno, sino de suponer qué podría escuchar un sujeto determinado.  Se propone una hipótesis sobre un posible significado, pero siempre priorizando el valor que el cuento tiene como significante y productor de significantes.

Diría Sontag que la interpretación de un cuento es otro cuento menos peligroso. Lo cual la convertiría en una elaboración secundaria del cuento.

De la misma manera que, con lamentable frecuencia, nuestras interpretaciones en la cura no son sino eso, elaboraciones secundarias que quitan hierro a un decir chocante del paciente.

Hay que respetar el cuento como hay que respetar la asociación del paciente.

El cuento no es para uso del analista. Ni para ilustrar o para explicar la teoría.

“Si se respeta la singularidad del sueño en el análisis onírico, si incluso el analizado se encuentra a menudo impresionado por la precisión de una interpretación, es en cuanto que el analista evita las traducciones, que han sido (…) la primera tentación del psicoanálisis literario (Mehlman, Jeffrey : Entre el psicoanálisis y la psicocrítica, p.31, en AAVV Psicoanálisis y crítica literaria)

Y un autor imprescindible, Laplanche, define así la interpretación:

“en primer lugar, desmantelar y poner a la vista, en forma radical, la organización del texto manifiesto…. Aferrarse firmemente a los faldones del discurso, aceptar no ver más allá del paso siguiente, animado por la única certeza de que las huellas del cazador terminarán por dibujar, por los entrecruzamientos de sus innumerables lazos, los nudos significantes que jalonan determinada secuencia inconsciente “

Para realizar ese análisis del cuento, tenemos que atenernos a ciertas condiciones. Las propias del método psicoanalítico.

Lo que planteo es que, con oído psicoanalítico, escuchemos qué dice el cuento.

Aquí hay una diferencia importante con el lector supuesto, nosotros no entraremos en cooperación textual, sino que nos preguntaremos, como lo hace un analista con su paciente, por la lógica inconsciente que guía el relato del cuento.

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